Luego de estar entrenando al parejo con sus compañeros tras la rotura de ligamento cruzado de la rodilla izquierda que sufrió Thibaut Courtois en agosto pasado, se reportó que este martes, el arquero del Real Madrid salió llorando del campo de entrenamiento en Valdebebas.

Ante el temor de una lesión de gravedad, el conjunto merengue realizó las pruebas necesarias que confirmaron una rotura del menisco interno de la rodilla derecha, por lo que tendrá que ser intervenido y perderse todo lo que resta de la temporada.

Sin duda alguna esta es una de las temporadas más grises para el arquero belga, pues el mismo Carlo Ancelotti había confirmado que esperaban el regreso de Courtois tras el parón por la fecha FIFA.

Por: Axel Díaz

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